Germán Granda Socio fundador y director general de Forética “La ventaja competitiva de la descarbonización no va a surgir más tarde, es hoy” El 43% de las grandes empresas mundiales tienen un plan de transición energética alineado con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5º, según Forética. ¿Vaso medio lleno o medio vacío? Germán Granda lo entiende como una “tendencia esperanzadora”, aunque trufada de retos. ¿En qué punto están las empresas en descarbonización? Están entendiéndola no solo como una cuestión regulatoria sino como un generador de valor para su negocio. ¿Por qué es beneficiosa también económicamente? Integrar la acción climática en la estrategia corporativa permite anticipar riesgos, identificar oportunidades y ser más resilientes. Cuando una empresa así se presenta a un banco, este la percibe como de menor riesgo, por lo que aumenta su acceso al capital. Hay multitud de informes que hablan ya de los retornos econó- micos y de las ventajas competitivas de descarbonizar. ¿Algún pero en el proceso? El reto consiste en aterrizar los planes, políticas y compromisos en acciones concretas y aplicables en toda la cadena de valor; actuar sobre las emisiones indirectas y el alcance 3. Hemos teni- do mucha ambición en los objetivos, y ahora debemos ejecutar. ¿Los desafíos para el tejido industrial? El principal es descarbonizar todos los procesos intensivos en energía, conociendo las oportunidades y ventajas que conlle- va, pero sin perder competitividad. Se ve especialmente claro en sectores como el acero, el cemento o la química. Creo que la industria está dando pasos importantes en eficiencia energética, uso de las renovables, impulso al hidrógeno verde o proyectos de captura de carbono. En paralelo, se ha tratado de generar un marco regulatorio propicio. Y se están utilizando fondos euro- peos para acelerar. Es un proceso en construcción; una transi- ción gradual, pero imparable, que para España es imprescindible y estratégica. ¿Qué papel juegan los servicios de descarbonización industrial? Son fundamentales para acelerarla. Apoyan y ayudan a las em- presas a identificar oportunidades concretas de reducción de emisiones, y a determinar dónde y cómo implementan tecno- logías limpias y abordan procesos complejos. Esto les permite reducir costes y acercarse a inversores que buscan una industria descarbonizada. De cara al futuro, este tipo de servicios jugará un papel aún más relevante y será cada vez más demandado, tanto por la presión del mercado como por las oportunidades que está creando la economía baja en carbono. ¿Sigue habiendo reticencias? Es la lucha entre el corto y el largo plazo. Nunca es fácil acome- ter las urgencias del presente anticipándose a los retos del fu- turo, pero ha de haber una coherencia. La descarbonización re- quiere cambiar procesos e invertir tiempo y recursos; movilizar la inversión y el negocio desde un tipo de economía hacia otro; y coordinar toda una cadena de valor. ¿Qué le diría a ese 57% de empresas que aún no tiene un plan de transición? En un mundo que avanza hacia un calentamiento de 2ºC, el consenso es que no queda otra. Cada décima de grado adicional cuenta, porque puede generar impactos climáticos muy signi- ficativos, también en el aseguramiento de la continuidad de las compañías y de su cadena de valor. Cuando una empresa afron- ta de manera rigurosa su crecimiento, el plan de transición entra para anticiparse a los riesgos y aprovechar las oportunidades de eficiencia, mejora de la producción y la competitividad de nue- vos productos, servicios y mercados, y de resiliencia. No se trata de gastar más, se trata de invertir de una forma in- teligente, y de no reaccionar tarde. El coste de la inacción… Está calculado: superaría los $38 billones anuales para 2050. Retrasar cualquier avance va a incrementar el riesgo financiero y de pérdida de oportunidad. La ventaja competitiva no va a surgir más tarde, es hoy, para el que se anticipa y entiende la descar- bonización no como trámite o coste, sino como palanca de dife- renciación e innovación. Una compañía moderna, con visión de futuro y largo plazo, ha de estar ahí, ahora.