oportunidad económica Como alternativa, las centrales de biomasa se alimentan de esos restos forestales, que así no arderán con el bosque. “Al valorizar podas, monte bajo y residuos, contribuimos a una gestión activa que reduce la car- ga de combustible, el riesgo de incendio y, sobre todo, su virulencia”, apunta Lumbreras. “Es una vía ordenada y trazable frente a las quemas incontroladas”. “Prevenir es la única opción —defiende José Manuel Entrecanales—, y además la más económica”. Para el CEO, España puede convertir ese desafío en una ventaja competitiva mediante determinación colectiva, un pacto de Estado y un marco regulatorio estable e incentivador. En este contexto, las plantas de biomasa proponen “una solución paliativa eficaz y con las mayores externalidades positivas de cuantas alternati- vas de energía gestionable existen”. Para aprovechar este potencial hace falta gente, mucha, dedicada a Energía limpia